Ecce de María Rosal

A A A+

Descifrar los augurios
de la espiral perdida.
Sumergirme en la entraña
del azar y sus lizas.
Interpretar prodigios,
inciertas letanías.
Alimentar la llama
secreta de la vida…

Ese es mi oficio. Al fin,
sibila día a día.

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes