Poemas de Garcilaso de la Vega
Nació en Toledo en una familia de clase noble cercana a la corte. Se considera un reformador de la poesía española. Con su trabajo contribuyó al triunfo de la nueva «escuela italiana» con variadas formas de poesía (soneto, canciones y otros), las que en el momento de la aparición de sus primeros poemas finalmente habían entrado en el uso literario español.
El legado literario de Garcilaso consta de 38 sonetos, 5 poemas, 3 églogas, 2 elegías, epístolas y varias poesías, todas las obras han sido reeditadas muchas veces. Hay en sus versos un anhelo desenfrenado por detener el tiempo, hacer que lo material sea persistente.
En 1560 se trasladó a España, donde se alistó en el ejército. Participó como oficial en la supresión del levantamiento de los moriscos de Granada (1568-1570) y posteriormente se radicó en Córdoba y comenzó a trabajar en la literatura. A principios del siglo XVII, se trasladó a Portugal, donde en 1605 publicó un libro sobre la conquista de la Florida. Simpatizaba con los indios, que habían sido víctimas de los conquistadores, de aquí nace su interés por escribir sobre ellos. En 1609 fue publicada la primera parte de su gran obra sobre la historia de los incas y la conquista del Perú. La segunda parte fue publicada en 1617.
Lista de poemas:
- Soneto I (Cuando me paro a contemplar mi estado)
- Soneto II (En fin, a vuestras manos he venido)
- Soneto III (La mar en medio y tierras he dejado)
- Soneto IV (Un rato se levanta mi esperanza)
- Soneto V (Escrito está en mi alma vuestro gesto)
- Soneto VI (Por ásperos caminos he llegado)
- Soneto VII (No pierda más quien ha tanto perdido)
- Soneto VIII (De aquella vista buena y excelente)
- Soneto IX (Señora mía, si yo de vos ausente)
- Soneto X (Oh dulces prendas, por mi mal halladas)
- Soneto XI (Hermosas ninfas, que, en el río metidas)
- Soneto XII (Si para refrenar este deseo)
- Soneto XIII (A Dafne ya los brazos le crecían)
- Soneto XIV (Como la tierna madre, que el doliente)
- Soneto XV (Si quejas y lamentos pueden tanto)
- Soneto XVI (No las francesas armas odiosas)
- Soneto XVII (Pensando que el camino iba derecho)
- Soneto XVIII (Si a vuestra voluntad yo soy de cera)
- Soneto XIX (Julio, después que me partí llorando)
- Soneto XX (Con tal fuerza y vigor son concertados)
- Soneto XXI (Clarísimo Marqués, en quién derrama)
- Soneto XXII (Con ansia extrema de mirar qué tiene)
- Soneto XXIII (En tanto que de rosa y azucena)
- Soneto XXIV (Ilustre honor del nombre de Cardona)
- Soneto XXV (Oh hado esecutivo en mis dolores)
- Soneto XXVI (Echado está por tierra el fundamento)
- Soneto XXVII (Amor, amor, un hábito vestí)
- Soneto XXVIII (Boscán, vengado estáis, con mengua mía)
- Soneto XXIX (Pasando el mar Leandro el animoso)
- Soneto XXX (Sospechas, que, en mi triste fantasía)
- Soneto XXXI (Dentro en mi alma fue de mí engendrado)
- Soneto XXXII (Estoy contino en lágrimas bañado)
- Soneto XXXIII (Mario, el ingrato Amor, como testigo)
- Soneto XXXIV (Gracias al cielo doy que ya del cuello)
- Soneto XXXV (Boscán, las armas y el furor de Marte)
- Soneto XXXVI (A la entrada de un valle, en un desierto)
- Soneto XXXVII (Mi lengua va por do el dolor la guía)
- Soneto XXXVIII (Siento el dolor menguarme poco a poco)
- Soneto XXXIX (Oh celos, de amor terrible freno)
- Soneto XL (El mal en mí ha hecho su cimiento)
- Égloga I
- Oda ad Florem Gnido