Poemas de Amado Nervo
Poeta, periodista, diplomático (1870–1919). Figura central del modernismo mexicano.
Cuando Amado Nervo murió en Montevideo en 1919, su cuerpo fue trasladado a México en un buque de guerra uruguayo: así de grande era su figura en el mundo hispanohablante. Había llegado a la literatura desde un seminario católico en Jalisco, donde el joven Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo descubrió el misticismo que marcaría toda su obra. La muerte de su compañera Ana Cecilia Dailliez en 1912 lo devastó — y de ese dolor nació La amada inmóvil, el libro que lo inmortalizó.
Temas de los poemas de Amado Nervo
Poemas de Amor Poemas de Amistad Poemas para niños Poemas cortos
Lista de poemas:
- La ardilla
- Pero te amo
- ¡Está bien!
- ¡Oh Cristo!
- A Kempis
- A la católica majestad de Paul Verlaine
- A Leonor
- A una francesa
- Amiga, mi larario está vacío
- Autobiografía
- Azrael
- Bon soir
- Cantos escolares. Los niños.
- Cantos escolares. Los sentidos
- Cobardía
- Deidad
- Dormir
- El amor nuevo
- El celaje
- El día que me quieras
- El fantasma y yo
- El primer beso
- El retorno
- El torbellino
- En el camino
- En Panne
- En paz
- Envío
- Espacio y tiempo
- Expectación
- Éxtasis
- Gratia plena
- Homenaje
- Incoherencias
- Inmortalidad
- Jaculatoria a la nieve
- Jesús
- Kalpa
- La canción de Flor de Mayo
- La puerta
- La sombra del ala
- Lo más natural
- Madrigal
- Me besaba mucho
- Mi secreto
- No sé quién es
- Ofertorio
- Ofrecimiento
- Pasas por el abismo de mis tristezas
- Perlas negras V
Sobre la poesía de Amado Nervo
Nervo es uno de los representantes más destacados del modernismo hispanoamericano, movimiento que renovó la poesía en lengua española a finales del siglo XIX. A diferencia del modernismo ornamental de otros autores, su escritura se inclina hacia la introspección y la búsqueda espiritual. Sus primeros libros — Místicas (1898) y Perlas negras (1898) — muestran ya esa tensión entre la sensualidad modernista y el ascetismo religioso que nunca abandonó.
La pérdida marcó su poesía de forma decisiva. Tras la muerte de Ana Cecilia, su compañera de once años, escribió La amada inmóvil, publicado póstumamente en 1920. Es un libro de duelo sereno, sin dramatismo excesivo, que habla del amor como algo que trasciende la muerte. Ese tono — íntimo, contenido, casi conversacional — explica por qué sus versos siguen siendo de los más leídos en México y América Latina.
Entre sus obras destacan también En voz baja (1909), Serenidad (1914) y Elevación (1917), libros que reflejan su acercamiento progresivo a la filosofía oriental y al estoicismo. Nervo ejerció el periodismo en México y París, donde convivió con Rubén Darío, y representó a México como diplomático en Madrid y Buenos Aires. Murió en Montevideo el 24 de mayo de 1919, en pleno ejercicio de su cargo.