Poemas de William Shakespeare
William Shakespeare, el gran dramaturgo Inglés y poeta del Renacimiento, nació el 23 de abril 1564 en la pequeña ciudad de Stratford on Avon. Se cree que Shakespeare estudió en Stratford en una escuela primaria, donde aprendió latín, adquirió conocimientos básicos del griego, mitología antigua, historia y literatura, conocimientos que quedaron reflejados en sus obras.
Los dramas y sonetos de este célebre autor fueron traducidos del inglés a varios idiomas. Muchos poetas de habla hispana, tales como Matías de Velasco, Luis Astrana Marín, Agustín García Calvo, entre otros, se sintieron inspirados para traducir su enorme tesoro literario al español. Su talento causó un enorme impacto en el desarrollo del arte teatral. Hasta el día de hoy se pueden ver escenificados fabulosos dramas mundialmente conocidos como: “Hamlet”, “Otelo, el moro de Venecia”, “Macbeth”, “El sueño de una noche de verano”, “Romeo y Julieta”.
A lo largo de su vida este autor les regaló a sus admiradores 151 sonetos, que ni siquiera en el siglo XXI perdieron su popularidad.
Para los aficionados de la poesía, los sonetos de Shakespeare no son sólo un monumento literario reverenciado, sino algo muy actual y necesario.
Lista de poemas:
- Amor verdadero
- Como actor vacilante en el proscenio
- ¿Cómo puede buscar temas mi Musa
- Como un padre decrépito disfruta
- Cuando en las crónicas de tiempos idos
- Cuando haya muerto, llórame tan sólo
- Cuando hombres y Fortuna me abandonan
- Cuando, infeliz, postrado por el hombre y la suerte
- Déjame confesar que somos dos
- Derroche del espíritu en vergüenza
- El pecado de amarme se apodera
- El soliloquio de Hamlet
- Extenuado, hacia el lecho me apresuro
- He visto a la mañana en plena gloria
- Los corazones que supuse muertos
- Mas cuán pesante se me hace este viaje
- Mejor ser vil que tal considerado
- Mella, Tiempo voraz, del león las garras
- Mi amor es una fiebre que incesante
- Mira a tu espejo, y a tu rostro dile
- No creeré en mi vejez, ante el espejo
- No me sucede lo que a aquel poeta
- No, no aparta a dos almas amadoras
- No te acongojes más por lo que has hecho
- O viviré para escribir tu losa
- Pobre alma, centro de culpable limo
- ¿Por qué me prometiste un día hermoso
- Pintado por Natura el rostro tienes
- Pintores son mis ojos: te fijaron
- Que los favorecidos por los astros
- Que no le ponga inconvenientes yo
- Señor del amor mío, cuyo mérito
- Si a mis días colmados sobrevives
- Si la muerte domina al poderío
- ¿Te he de comparar con un sol de estío?
- Tiempo devorador, desafila las garras del león
- Tiempo, no has de jactarte de mis cambios
- Tu capricho y tu edad, según se mire
- Tu pecho está cargado con todos los corazones
- Unos se vanaglorian de la estirpe
- ¡Ve! si en oriente la graciosa luz
- A un día de verano compararte
- Cuando asedien tu faz cuarenta inviernos
- Cuando en sesiones dulces y calladas
- Cuando pienso que todo cuanto crece
- De los hermosos el retoño ansiamos
- Derrochador de encanto
- Las horas que gentiles compusieron
- No dejes, pues, sin destilar tu savia
- Quién creerá en el futuro a mis poemas