El buscador de Ricardo Hernández Bravo

A A A+

El buscador de joyas traga estiércol
como abono a una tierra sin raíces.
Escarba cuerpos con sus uñas negras
y arranca corazones
picados de gusano.

En cada frente de mina esa veta
de ojos que se resiste al picador.

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes