El corazón de Alaíde Foppa

A A A+

Dicen que es del tamaño
de mi puño cerrado.
Pequeño, entonces,
pero basta
para poner en marcha
todo ésto.

Es un obrero
que trabaja bien
aunque anhele el descanso,
y es un prisionero
que espera vagamente
escaparse.

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes