El hábil muchacho de la camiseta roja de Santiago Azar

A mi padre Todos querían ver a este muchacho del cual el balón se enamoró muchas veces y eran tardes enteras en la carretera del césped, volando como un huracán despierto en los cielos, derribando el liviano peso de los débiles, era la acrobacia de reír, reír, nunca olvidando que el mundo es una sonrisa. Y allá galopa el Nino, el Nino Landa, viene bajando de su bicicleta de piernas, corre encima de un rayo despidiendo rivales incapaces de detener a alguien que no nació en las vísperas de este planeta. Y allá se vio al Nino, a lo lejos, frente a nosotros, y mi padre lo observa desde niño y celebra, y grita, y crece con él, y se sienta en las galerías de un viejo estadio, donde mi abuelo hizo de él un hombre, sólo para ver a este potro feroz que ofrece su camiseta roja a las sangres, pues sabe que la bandera de Unión Española sólo puede clavarse una vez en el pecho. Por eso se aprovecha cada segundo como si fuese la última eternidad, para detener todos los sentidos en las piernas que no son piernas, sino espadas sin la piedad de la mano. Pero mi padre llora ya viejo sobre los mantos del ayer, porque nuestro Nino corrió demasiado y de tanto esquivar rivales, quedó fatigado, porque llegó la muerte a marcarlo y al Nino no le funcionó la finta. Vino la malvada con un tacle deslizante por atrás y así, sólo ella, pudo derrotarlo.
Añadir un comentario
Leer la poesía El hábil muchacho de la camiseta roja del poeta Santiago Azar en el sitio Blogpoemas - los mejores poemas hermosos sobre el amor, la naturaleza, la vida, la Patria, para niños y adultos en español de los célebres poetas clásicos.