Epitafio de Giorgos Seferis

A A A+

Los tizones en la niebla
eran rosas enraizadas en tu corazón,
la ceniza velaba tu rostro
cada mañana.

Desbrozando sombras de cipreses
te marchaste el otro verano.

Versión de Pedro Bádenas de la Peña

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes