Heráldica de Julio Martínez Mesanza

A A A+

Y mi alma puede ser un descampado
en el que quedan restos de unas casas
humildes junto a montes de basura.
Cuando cae la tarde, un jorobado
y un perro asustadizo y diminuto
vienen de no se sabe dónde y vagan
por sus valles umbríos y apacibles.

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes