La preñez de Gonzalo Rojas

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Hembra que brama mea amor
hermoso y entra en Dios, animaliza
y aceita el seso de su hombre
torrencial encima, lo
olorosamente aparta

y no lo besa más con beso de hembra
que brama, hasta la otra
gran fecha ensangrentada y
tántrica,

Dios
quiere dioses, llueve
lluvia,
interminablemente llueve lluvia.

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