Me recosté en tu cuerpo de Javier Salvago

A A A+

Me recosté en tu cuerpo, mientras tú preparabas
la comida. El contacto de tu piel bronceada

me despertó los tigres, dormidos un momento,
y sentí que sus uñas me arañaban por dentro.

Aunque era mediodía, nos fuimos a la cama.
Luego la casa olía a lentejas pegadas.

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes