Mujer con espejo de Antonio Fernández Lera

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El pincel
es la lengua.

Los labios apretados
colocan el pelo de la mujer desnuda.

Quietudes en la piel:
reposo inverosímil.

El temblor pequeño
es el fragmento infinitesimal
del estallido.

Me gustaría saber
quién se ha comido la manzana

(pues creo
que de haber sido yo
me acordaría).

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