Rima LXII de Gustavo Adolfo Bécquer

A A A+

Primero es un albor trémulo y vago,
raya de inquieta luz que corta el mar;
luego chispea y crece y se dilata
en ardiente explosión de claridad.

La brilladora lumbre es la alegría,
la temerosa sombra es el pesar.
¡Ay! En la oscura noche de mi alma,
¿cuándo amanecerá?

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes