Testigo de María Victoria Atencia

A A A+

Apenas alentaba.
Pero atendí su canto
queriendo darle vida. Proseguía
el mirlo en aquel árbol de flores de papel
pasándome el relevo
cuando vino su hedor, como un hocico frío
a decirme la hora.

Leer también:

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes