Transverbación de Victor Hugo Piña Williams

Para Octavio Paz I Lo que la sílaba soba y desova es el pulso larvoso de la nada, la Vesta que deflagra su melisma, su llama que te abro aquella boca que calla en la boca y que saliva en ábaco su sílaba y el abáculo aboca de su sino, vocal que vidria un agua. Transido estanque que la voz represa y —os, ble, du, fí, trans (úvula que ovula) — dcsgrana como pujos coloidales del labio de su gana. II Del venablo a la boca hay un vocablo, astil buido de alcanzar alcance, de ir y llegar para asparse en el centro famoso de su borde. Poco hacia nada es lanceta de casi, pujosa y repujada así de sílabas, de si las hablas criboso te escanden canción labrapalabra. Y pecíolo vive de agualumbre a ganar el ahora de hábil pasmo: extraño envaramiento que se envara saeta disparosa. III Por adarmes y en gracia palatina, bulle la voz zarabanda de agujas, y sí que no que sino el gran saetín recorre del idioma. Molino de tesón y pie de ensalmo, sien de artificio y espuma de ágata, el idioma se enciende y se hace lenguas, se hace y hace lenguaje. La esfinge decidora que ilimita su tino contra jueces que aseguran que se equivoca y olvidan que es esa la equidad de su boca. IV Pica y pica el vultúrido del verbo —zamarrea y junta, saja y socaliña—, hace avío en un claro de papel que sólo así se aclara. ¿Es otra la total llanura llena en que se desmorecen los relapsos? El picoteo de escribe escribiendo, ¿acaso no los salva? Es rapiña y aliño en un desierto que marca la voz del solitario: quien habla solo espera hablar un dios de página y de tinta. V Es y envés, va y voz, sonda y senderea, y llega como estar, no ya, no yo, antes estarecida vez de habla jamás allegadiza. Ándalo linde, encrucíjalo vía: apéate y despéalo galope. Tíntalo y púngelo púa de sangre: poémalo plenario. Éxtasis unitivo que desune verbíferos enjambres de almo azogue y conyuga la brama que hace estrofa: envergúese su fuerza. VI Grito muy grande de nardo muy quieto, lívido riel que se reza caminos, musgo que en la garganta se demora: lucia encía de ansia. Por el pliegue del aire pasa ahusado y muy zumoso de su sumidad, como el rosario que pasan los dedos que tiemblan las palabras. Es la nada toduna que exúbera. Es el silencio. Lenguaje o cilicio. Idioma varadero y hambre en signos: signaje verdadero. VII Presente, mustia gota del instante (esmera cauces bruscos de ámbar ido), loma lamida por vientos hadados de tienes y no tienes. Su tic tac acompasa y rapidece los ocios del vacío y de sus naipes, que tesaurizan y tahurecen grávidos caudales de quizás. Niño bautista que a tiempo del tiempo a los decapitados capitosos del santiamén alumbra, mientras juega soldaditos de polvo.
Añadir un comentario
Leer la poesía Transverbación del poeta Victor Hugo Piña Williams en el sitio Blogpoemas - los mejores poemas hermosos sobre el amor, la naturaleza, la vida, la Patria, para niños y adultos en español de los célebres poetas clásicos.