Hasta que el verso quede de Francisco Hernández

A A A+

Quitar la carne, toda,
hasta que el verso quede
con la sonora oscuridad del hueso.
Y al hueso desbastarlo, pulirlo, aguzarlo
hasta que se convierta en aguja tan fina,
que atraviese la lengua sin dolencia
aunque la sangre obstruya la garganta.

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes