Montañas de Ted Hughes

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Soy una mosca si éstas no son piedras,
si no son piedras éstas soy un dedo.

Dedo, hombro, ojo.
El aire las rodea como atento.

Allí estaban ayer y el mundo anteayer,
contentas todas de su herencia,

no hacía falta trabajo, sólo poseer el día,
sólo poseer poder y su presencia,

sonriendo a distancia, luminosas las faces
de la paz del paterno testamento,

flores en el cabello, decorando sus miembros
el dolor del amor y el dolor del temor y el dolor de la muerte.

Versión de Jesús Pardo

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