Temblor de Renée Ferrer

A A A+

Temblando quedó el labio
de roce imperceptible trastornado;
un sabor de tomillo le ha quedado
temblando en el aliento.

Temblando quedó el fuego contenido
por la intensa fragancia;
nada más que de especias sobrevive
este temblor incierto.

Comentarios al poema:

0 Comentarios
Anteriores
Recientes