Viana do castelo de Salvador García Ramírez

Siempre amanece por las calles del invierno. Arremete la lluvia tras los árboles con rigores de lápida y frescura. Siempre amanece por los miradores del viento, en la lengua del Lima lamiéndonos la vista. De ahí la lejanía, la penumbra ojival que dan los pórticos, la bruma derretida, la piedra minuciosa. De ahí los peregrinos, los ángeles remisos, la iglesia diminuta; también los prosadores. Yo recuerdo la cuesta de las nubes en el seno infecundo de los funiculares. os poentes, sin duda, carregados de azul, entre vielas estreitas alumbrar las mansiones, traducir las cartelas bajo el pez fronterizo de las gárgolas líquenes. También recuerdo, de la misma manera que la arena, el verdín y el escudo en los aleros, la cruz en las esquinas en huraña vigilia, el vaivén de un océano obsesivo a rasgar do nascente. Sobre la niebla entonces: un indicio, una aguda premisa para meses inéditos que cesar del hastío, un batir de vertientes, a babor de la tierra cuando casi es Galiza; o tal vez la erosión, dilatando el prodigio, de este valle al final que adivina un augurio donde siempre nos llueve.
Añadir un comentario
Leer la poesía Viana do castelo del poeta Salvador García Ramírez en el sitio Blogpoemas - los mejores poemas hermosos sobre el amor, la naturaleza, la vida, la Patria, para niños y adultos en español de los célebres poetas clásicos.