Jornadas de Jaime Augusto Shelley

Es el tiempo inaplazable, nuestro tiempo, avejentado mirador hombro atrás que mira tras de sí. Sin palabras, sin sucesos. Dejando atrás paradójicamente la mirada. Rugosa piel interminable humedecida entre jornadas. Es el sol y es el agua. Hay desplomes salobres de la vista y avidez. Hay ansias aruñadas. Y arena mordaz entre los dientes. Pueblos in si tu sucumbidos, y sondas transparentes de viento helado. Renovadamente, emprendemos las jornadas y no es la fe la que nos mueve. No es el goce de riquezas, ni el cabo nombrado tras de sí; hay un sur que nos conmueve, una estación que nos atrae, nos hace hijos, para siempre, del camino. Sur que es Norte por su cortedad risueña muy al fondo. Norte que es Este, advenimiento cotidiano y singular como un respiro. Poniente entre parpadeos y lento titubear a lanzazos contra el cielo, espeso leño que nunca dejaría de arder. Hay inevitables estaciones y puntos del adiós y formas de nombrar a cada día el primero como una forma de decir de cada muerte, la más profunda. Y no abandono mis frutos, no me muevo de mis panes en cualquier rincón bienoliente al paso entre caminos de tierra. Tomo de mi agua, tomo la harina de mi pan y amaso el fuego; recojo su calor, pero hay ventanas. Invento los espacios por los que han de entrar todos, los muertos y los vivos. Y la mirada mejor siempre al sur, que es norte y es este y es poniente.
Añadir un comentario
Leer la poesía Jornadas del poeta Jaime Augusto Shelley en el sitio Blogpoemas - los mejores poemas hermosos sobre el amor, la naturaleza, la vida, la Patria, para niños y adultos en español de los célebres poetas clásicos.